"Genius Loci" es el factor determinante de la obra arquitectónica cuando los elementos físicos, sensoriales, naturales, culturales y espirituales se consideran íntegramente en el momento de diseñar, otorgando al lugar una esencia y carácter propio.
La cadena hotelera encargada de proponer el primero de los retos ha sido CoolRooms Hotels, caracterizada por su autenticidad y diseño conseguidos a través de la fusión entre historia e innovación. Este reto se ha traducido en un concept restaurant inspirado por el Hotel Palacio de Atocha 4* que la marca tiene en Madrid, y ha sido desarrollado por El Equipo Creativo, estudio de arquitectura de interiores y diseño fundado en 2011 en Barcelona por los arquitectos Oliver Franz Schmidt, Natali Canas del Pozo y Lucas Echesteve Lacy.
El estudio ha presentado una propuesta que busca destacar el buen hacer de la marca en cuanto a la combinación orgánica de lo histórico con lo contemporáneo y su afán por conectar con la cultura local y la sostenibilidad, para lo que ha tratado de reproducir un momento tan propio de esta cultura local como es el de sentarse alrededor de la mesa a comer o beber y, sobre todo, a socializar. Un acto de reunión y celebración recreado en un entorno de reminiscencia clásica en sus formas, pero contemporáneo en su disposición y acabados, que buscan generar dos ambientes complementarios dentro del mismo espacio.
Los perfiles de viajero hacia los que se enfoca el Genius Loci Concept Restaurant son dos: por un lado, el Luxury hunter, un tipo de viajero ávido de experiencias exclusivas y de lujo, con preferencia por los entornos inmersivos, la autenticidad y las experiencias culturales. Por otro, el Authenticity seeker, un viajero que busca inmersiones auténticas en los entornos y culturas locales, que persigue el no sentirse como un turista. Los materiales y acabados escogidos para el espacio refuerzan este planteamiento: en uno de los ambientes predomina el color terracota, que se asocia a un salón interior, mientras que en el otro mandan los tonos crema y verde, evocando la idea de un patio. Las telas, los tapizados y los papeles pintados generan una cálida composición visual, pero además generan un confort acústico esencial para un espacio gastronómico.